Viernes 22 de Septiembre de 2017 | 16:07 HS.

PROBAMOS EL NUEVO FORD KA EN VERSIÓN SEL

La nueva generación del modelo no tiene nada que ver con la anterior, creció en tamaño y sumó puertas traseras. Además, es un abanderado del Kinetic Design, cuenta con motor 1.5 con 105 CV e incluye control de estabilidad.

El nuevo Ford Ka llegó al mercado argentino manteniendo sólo el nombre del modelo original surgido en la década del noventa. Posee cinco puertas y es más grande y práctico, por lo que ahora pertenece al segmento B.

Disponible con las versiones S, SE y SEL, nos subimos a esta última, la cual tiene como detalle sobresaliente la presencia del control de estabilidad, poco común en el segmento.

En primer lugar, el nuevo Ka fabricado en Brasil sobresale por su estilo exterior desarrollado a partir del lenguaje Kinetic Design, por lo que su diseño se vincula con otros modelos de la marca, principalmente en el frontal, donde incluye una generosa parrilla hexagonal que le aporta personalidad.

Con trazos que recuerdan al Fiesta, la zona posterior completa un conjunto atractivo que se combina con nuevas dimensiones: 3.886 milímetros de longitud, 1.695 de ancho, 1.525 de altura y 2.491 de distancia entre ejes.

En el interior, el modelo cuenta con un estilo también heredado de su hermano mayor, además de ofrecer una buena posición de manejo –gracias a la regulación de altura de asiento y volante-, junto con un acertado espacio en las plazas traseras, incluso en la plaza central aunque no hay apoyacabezas ni cinturón inercial para el quinto pasajero. Además, cuenta con 21 portaobjetos distribuidos en el interior y un baúl con 257 litros de capacidad de carga (algo pequeño). Bajo el piso del mismo se encuentra el auxilio, del tipo temporal, algo que debería mejorar.

Los plásticos y encastres muestran una correcta calidad general para el segmento, aunque la unidad de prueba hacía algunos ruidos en la zona de la plancha de a bordo.

Además, los comandos son suaves, tanto de la caja –precisa y con cinco velocidades- como de la pedalera y la dirección, con una asistencia eléctrica que es ideal para estacionar y ofrece con una mayor dureza en lo veloz. Un conjunto muy agradable para la ciudad. 

El motor es el naftero Sigma 1.5 con cuatro cilindros, 16 válvulas y doble distribución variable, el cual entrega 105 caballos a 6.000 rpm y 138 Nm de torque a 4.500 rpm, cifras que le brindan una notoria soltura tanto en el tránsito urbano como en ruta, principalmente en la zona alta del cuentavueltas. Las relaciones largas (a 130 km/h gira a unas 3500 rpm en quinta marcha) le juegan algo en contra a la hora de ganar velocidad, por eso hay que recurrir a la caja. Aún así, el Ka se destaca por su agilidad, incluyendo una aceleración de 0 a 100 km/h en unos 11,2 segundos.  

Por su parte, los consumos mostraron buenos valores, con un gasto de unos 9 litros para recorrer 100 kilómetros en la ciudad y de aproximadamente 6,4 litros en ruta a una velocidad de 100 km/h.

Con suspensión independiente delantera y semi-independiente trasera, el Ka es un vehículo que genera confianza al conductor al ofrecer un buen comportamiento en la reacción. Se luce con su conducta en línea recta y al momento de enfrentar curvas, con moderadas inclinaciones de la carrocería. Además, cuenta con control de estabilidad (exclusivo de la versión SEL), un equipamiento muy importante que actúa ante un exceso del conductor, manteniendo la seguridad dinámica. En la ciudad se muestra cómodo al momento de encarar pisos desparejos o lomos y cunetas. Sin embargo, posee un despeje delantero que podría ser más generoso.

Por su parte, los frenos tienen de serie ABS con distribución electrónica (EBD), asistente de frenado de emergencia y discos delanteros, conjunto que asegura un correcto poder de frenado. Se detiene de 100 km/h a cero en unos 43 metros.

Además, el equipamiento de serie incluye airbags frontales, control de estabilidad (ESP), control de tracción (TCS), ayuda de arranque en pendiente (HLA), aire acondicionado, espejos manuales (deberían ser eléctricos), luces diurnas delanteras (en luces antiniebla) y cierre centralizado de puertas a distancia y automático a 15 Km/h.

Además, la versión “full” ofrece apertura remota de portón trasero, aviso de utilización de cinturón de seguridad para conductor, anclajes Isofix y Top-tether, volante con controles de audio, levantavidrios eléctricos en las cuatro puertas (con sistema de un toque para el conductor), llantas de aleación de 15 pulgadas, alarma volumétrica y equipo de audio con CD, MP3, Bluetooth, entradas auxiliar y USB, pantalla monocromática de 3,5” y conectividad SYNC con control por voz.

La versión SEL del nuevo Ford Ka es comercializada con un precio de 263.000 pesos (la gama arranca en 212 mil) y una garantía de 3 años ó 100 mil kilómetros. Algunos de sus rivales son los Chevrolet Onix, Fiat Palio, Nissan March, Renault Sandero, Toyota Etios y Volkswagen Gol.

Información Destacada

Suscribirse a RSS - Testdrive Autos